TASCA per al divendres 11 d'Octubre:
1.- Llig la pàgina 146 del llibre i digues, segons el teu criteri, de quin tipus de risc parlen els dos articles que venen a continuació.
2- Tenint en compte la possible perillositat, la vulnerabilitat i l'exposició, valora el risc que existeix a hores d'ara (Per aclarir aquests conceptes pots consultar les pàgines 50- 53 del llibre)
3.- Després de llegir l'article, que penses de les mesures preventives que es van prendre en el procés de posada en marxa del projecte CASTOR?
4.- Que penses sobre el procés de tramitació del projecte? (Pots consultar l'enllaç de la Declaració d'Impacte Ambiental DIA, que es troba sota la fotografia de la segona notícia))
5.- Quines mesures correctores (estructurals o no, pag 158 i 159 del llibre) es poden posar en marxa en aquest moment?
PUBLICO. LUCÍA VILLA Madrid 03/10/2013
Expertos geólogos ven clara la vinculación entre el proyecto de Escal UGS y los cerca de 350 movimientos sísmicos registrados en las costas de Castellón y Tarragona. Industria sostiene que sus técnicos, que visitaron ayer la zona, no han podido verificar todavía la relación
Aunque el Gobierno haya evitado hasta el final vincular los terremotos ocurridos en el delta del Ebro con el proyecto de
almacenamiento de gas ubicado frente a las costas de Castellón y Tarragona, casi nadie con algo de conocimiento en el tema parece dudar de ello a estas alturas. Expertos en geología y sismología, amén de los ecologistas, apuntan directamente sobre la cabeza de
Escal UGS, empresa del grupo ACS y gestora del Proyecto Castor.
Los más de 350 movimientos sísmicos de baja intensidad registrados en alrededor de tres semanas en una zona donde, según los registros, suelen producirse aproximadamente 10 en todo el año, parecen datos suficientes para levantar la voz de alarma.
"Lo que está claro es que la inyección de gas está produciendo los terremotos, están provocados por la mano del hombre", sostiene en conversación con
Público el vocal del Colegio de Geógrafos español y experto en Riesgos Naturales, Jonathan Gómez Cantero. Varios técnicos del Ministerio de Industria acudieron ayer a la zona para i
nspeccionar las instalaciones de Escal UGS, determinar si existe relación con los seísmos y verificar que mantiene un cese temporal de su actividad tras una orden del 26 de septiembre del departamento que dirige José Manuel Soria. Tras la visita, el Ministerio dijo no poder precisar aún las conclusiones, aunque
Soria ha adimitido esta mañana en una entrevista en Onda Cero que parece haber una "relación directa", aunque, ha matizado, "no hay constancia científica".
La empresa, por su parte, mantiene que la planta "está en perfectas condiciones" y que "todo el personal sigue en sus puestos de trabajo", según un comunicado firmado por su presidente, Recaredo del Potro. Escal UGS "sigue las instrucciones del ministerio, para colaborar en el informe solicitado al Instituto Geográfico Nacional", añadía.
"Los temblores podrían aumentar como también desaparecer"
Mariano Marzo, catedrático de la facultad de Geología de la Universidad de Barcelona, admite que los datos llevan a pensar en la causalidad entre las inyecciones de gas colchón y los temblores, aunque es prudente: "Quien tiene toda la información es la compañía, pero en base a lo que nosotros conocemos, es verosímil y no descartable en absoluto que exista una vinculación", afirma a este periódico.
El más fuerte hasta ahora, de 4,2 grados, se produjo el martes, despertando el temor y las protestas de los vecinos de la zona.
Durante la noche del miércoles, cuando se esperaba que la situación se estabilizara, se han registrado otros dos temblores más de 4,1 grados.
La semana anterior le habían precedido otros de magnitud 3,9; 3,6 y 3,2. El límite a partir del cual podrían producirse daños en infraestructuras y vivienda, afirman los expertos, se sitúa en los 4,5 grados. La pregunta ahora es inevitable: ¿Qué se puede esperar?
"Podrían ir en aumento y también desaparecer, es prematuro prever una situación futura", sostiene Marzo. El Colegio de Geógrafos apuntó a que la situación "podría tender a estabilizarse" después de la sacudida del martes.

"Tenemos una situación no controlada y no hay forma de prever si vamos a tener un terremoto de 5 grados. Ahora se necesita una vigilancia constante y es fundamental tener a la población informada en todo momento", dice Gómez Cantero, convencido de que si se siguen repitiendo, los terremotos podrían dañar las infraestructuras de la planta o causar desprendimientos submarinos que produjeran "oleajes anómalos".
Ecologistas en Acción pidió su paralización en 2008 por "irregularidades"
Los ecologistas de la zona son quienes primero advirtieron contra los posibles efectos del Proyecto Castor. Ecologistas en Acción ya pidió su paralización en unas alegaciones presentadas en 2008 por una serie de "irregularidades" en su tramitación y gestión. Según argumentaron en su día, el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto "minimizaba los riesgos" que se podrían derivar de la actividad.
"El estudio geológico que se hizo era de mínimos, pero el Ministerio y todos los agentes de información pública dijeron que estaba todo correcto", denuncia Enrique Luque, miembro de la ONG en la zona de Vinarós.
El ministro de Industria aseguró que el proyecto cuenta con todos los estudios necesarios y que "no tiene constancia" de "algún estudio necesario que no se llevara a cabo". Los aspectos técnicos, insistió, cerrados en 2011, contaron "con todas las bendiciones de los departamentos implicados".
Los expertos creen que es posible que el proyecto haya tocado alguna falla
El Proyecto Castor no es el único almacén de gas que existe en España, pero en ninguno de los otros se habían registrado movimientos sísmicos de tal magnitud. Gómez Cantero sostiene que en el 99,9% de ellos, no obstante, se producen "microseísmos". "Depende de tipo de materiales que se usen, de la roca o de la tectónica de la zona", sostiene.
Su opinión es que en el caso del delta del Ebro lo más probable es que se haya "tocado" alguna falla y que eso explique que los terremotos se hayan seguido produciendo después de que la empresa haya cesado las inyecciones de gas.
La Generalitat de Catalunya, aunque no tiene competencias en el proyecto porque se ubica en Castellón, ya ha anunciado que
estudiará tomar medidas legales por la responsabilidad de los temblores. Izquierda Unida ha pedido la comparecencia en el Congreso del ministro de Industria y CiU, por su parte, ha pedido la comparecencia de los secretarios de Estado de Medio Ambiente y Energía para que den explicaciones.
El Proyecto Castor
El Proyecto Castor aprovecha un antiguo pozo petrolífero para almacenar gas en los huecos de las rocas porosas a unos 1.750 metros de profundidad bajo el mar. Cuenta con una inversión de 1.200 millones de euros y según sostiene la propia empresa, tiene una capacidad de almacenamiento para suministrar gas hasta un tercio de la demanda nacional. El gas, que llega desde la tierra a través de un gasoducto, baja a través del pozo y posteriormente es inyectado en las rocas. En España existen otros cuatro almacenes, tres de ellos (en Bizkaia, Huesca y Guadalajara) gestionados porla empresa Enagás. En consulta con este periódico, Enagás ha señalado que en el caso de sus almacenes la sismicidad "es cero" y que, en cualquier caso, no son comparables con el Proyecto Castor por diferencias en el tipo de estructura, la técnica de almacenamiento, etc.
La declaración de impacto ambiental "favorable" emitida por el entonces Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino no tuvo en cuenta los efectos sísmicos pese a las alegaciones del Observatorio del Ebro y particulares
PUBLICO
LUCÍA VILLA Madrid 03/10/2013 16:22 Actualizado: 03/10/2013 16:46
Esta noche se han registrado dos nuevos terremotos de 4,1. EFE
El eventual riesgo de temblores producidos por las inyecciones de gas en las rocas del
almacén subterráneo Castor, en aguas del delta del Ebro,
ni siquiera aparece reflejado entre los posibles impactos del proyecto, pese a que los
microseísmos son habituales como consecuencia de este tipo de actividades.
Sin embargo, nada de esto fue tenido en cuenta en el
estudio de impacto ambientalpresentado por la empresa. Tampoco en la posterior
declaración de impacto ambientalfavorable emitida en 2009 por el entonces Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino del Gobierno socialista, tal y como se refleja en su publicación en el BOE del 11 de noviembre.
Un estudio de impacto ambiental es la información que los promotores presentan ante la autoridad ambiental competente con los efectos y el deterioro que pueda sufrir el medio como consecuencia de su actividad. Tras ello, la administración lo estudia y emite una declaración de impacto favorable o desfavorable, según se considere.
En el caso del almacén subterráneo de gas natural de Escal UGS, el documento refleja que se estudiaron algunos impactos posibles como las emisiones de CO2, una fuga de gas, derrames de residuos, productos químicos o vertidos accidentales de combustible. También se tuvieron en cuenta otras consideraciones como los impactos sobre el paisaje, la vegetación, sobre especies protegidas como el dátil de mar, los impactos sobre el patrimonio cultural y en la fauna marina a causa del ruido y vibraciones de las operaciones de inyección de gas. Nada sobre los efectos sísmicos o el riesgo ante posibles terremotos.
No obstante, algunos de los organismos y particulares que presentaron alegaciones al proyecto sí alertaron de este riesgo, como refleja el documento del BOE. En el apartado de consultas previas se cita una consideración por parte del
Observatorio del Ebro, que pedía
"estudiar la frecuencia y magnitud de la actividad sísmica incluyendo pruebas que aseguren que las presiones debidas a la inyección no causen fracturas en las rocas". También durante la fase de información pública y de consultas al estudio de impacto ambiental, varios particulares colindantes a la zona de actuación alegaron "inseguridad por
peligro de explosión y terremotos".
Aunque el Ministerio aseguró que el promotor respondió a todas estas alegaciones, no incluyó ninguna medida correctora o preventiva respecto a los posibles movimientos sísmicos en el cuadro final de impactos.
Tanto la Consejería de Agricultura, Pesca y Alimentación como la Consejería de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda de la Generalitat Valenciana no efectuaron "ninguna observación al proyecto" ni presentaron "discrepancias", dice el texto.
Jonathan Gómez Calero, vocal del Colegio de Geógrafos de España y especialista en Riesgos Naturales, asegura que para este tipo de proyectos se hace necesario incluir "un estudio de riesgos de tipo geológico" y que sin embargo no se hizo.
Hoy,
el conseller de Territorio de la Generalitat de Catalunya, Santi Vila, ha reprochado que el Gobierno catalán pidió que se hiciesen comprobaciones sobre la afectación sísmica y que nunca se tuvieron en cuenta. La Generalitat, aunque no tiene competencias porque la planta se ubica en territorio de Castellón, ya ha anunciado que
estudia tomar medidas legales.
La organización Ecologistas en Acción, quien también presentó alegaciones, pidió hace años que se paralizara el proyecto por una serie de "irregularidades" en su tramitación y gestión, entre ellas "minimizar" los riesgos derivados de las inyecciones de gas.